Convertida
en Fonda, es de los primeros establecimientos dedicados a este menester, creando
una cocina autóctona, como son los famosos revueltos de ajetes y judías
chinchoneras, que, con otras especialidades, han hecho del yantar un arte.
Esta
casa de La Columna es un edificio clave en el entorno de nuestra histórica
plaza. Están sujetas sus balconadas por dos bellas y gruesas columnas,
sobrantes del palacio condal, que fueron puestas en la época del cuarto
Conde de Chinchón, Don Luis Jerónimo, allá por los años
de 1600.